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Encendedores
Los encendedores son dispositivos mecánicos que se
emplean para dar fuego a cualquier elemento que lo precise, tal como un mechero,
una estufa o un cigarrillo. Ésta última función es la más
acertada, ya que universalmente se le dio este nombre al artefacto para encender
cigarrillos.
Los primeros encendedores consistían en un tubo de latón
con una mecha de algodón en su interior y que medían aproximadamente
entre seis y ocho milímetros de diámetro. Con el tiempo, las formas
y las medidas cambiaron, pero el mecanismo siguió siendo siempre el mismo.
En el extremo superior del tubo, había una piedra de encender, es decir
que si se la frota, emerge una chispa. El elemento de frote
fue y sigue siendo una ruedilla metálica, que al hacerla girar con un
dedo, generalmente el pulgar, produce la chispa y enciende la mecha. Una vez
encendido el cigarro, la mecha usada y encendida,
se retrotraía y se introducía en el tubo con una tapadera metálica,
que la apagaba por sofocación.
Los encendedores más modernos, ya no usan mechas y
se conforman por un depósito que almacena un combustible, que puede ser
bencina, butano, propano u otro compuesto, sumado a una piedra que provoca la
chispa por roce de la ruedilla y un mecanismo más novedoso
que apaga la llama por el cese del oxígeno.
Los encendedores más adelantados no emplean piedra
para generar la chispa, sino que están provistos de un sistema electrónico
que se encarga de producir la chispita que da lugar a la llama. Menos duraderos
que los de ruedillas, pero de menor costo.
También se han creado los encendedores de auto, que
funcionan por electricidad y consisten en un cable enrollado por el cual pasa
una corriente eléctrica de entre 15 y 20 amperios y que en pocos segundos
calienta el encendedor, pero no produce llama.
Los encendedores de bencina son los más apreciados
por los coleccionistas, ya que existen cantidades de motivos, conservando el
mecanismo y entre los cuales se encuentran los famosos y preciados encendedores
Zippo.