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Triciclos y Kartings para Bebés
Cuando el bebé crece y está cerca de los dieciocho
meses, nada mejor para estimular su motricidad que los triciclos
y, más adelante, los cartings.
Los triciclos, como su nombre lo indica, son pequeños vehículos
de tres ruedas que se movilizan impulsados por la fuerza humana, con un manubrio
para ejercer y dirigirlo, dos pedales y dos estribos o posapiés.
También son llamados triciclos los vehículos similares, pero de
cuatro ruedas, para que los niños puedan mantener perfectamente su equilibrio
sin riesgo de caerse hacia los lados.
Los triciclos para bebés de un año no traen
pedales porque aún carecen de la suficiente coordinación entre
fuerza, equilibrio y direccionalidad. Este tipo de triciclos sin pedales son
los más conocidos como zapatilla, o bien con formitas de animales como
perros, elefantes, osos y caballitos. El bebé se acomoda en el
asiento e impulsa el vehículo con sus pies apoyados en el suelo,
para lograr el giro de las ruedas y así, desplazarse hacia donde quiera.
Los kartings son vehículos, también impulsados
por la fuerza humana, pero que ya se asemejan a los automóviles. Tienen
una estructura de caño, con pedales, volante y asiento.
Los kartings son recomendables para los niños a partir de los
seis años ya que es cuando el desarrollo motriz les permite
la correcta coordinación de los pies, las manos al volante y la activación
del freno cuando sea necesario.
Los kartings para bebés son de cuatro ruedas y son un inicio
del manejo del automóvil, aunque con muchísima menor velocidad
y sin motor.
Los triciclos para los más chiquitos, y los kartings
para los no tan bebés, son el juguete más preciado antes de llegar
a la bicicleta, y son la introducción a la imitación del mundo
de los vehículos de adultos.