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Sillas de Comer para Bebés
Junto al andador, la cuna, el moisés, el paragüitas y el cochecito,
hay que tener en nuestro set de bebé una silla
para comer.
Las sillas de comer son sumamente útiles y cómodas
en el momento en que nuestro bebé comienza a ingerir sus primeros
alimentos. ¿Por qué? porque sostienen al bebé en forma
correcta, facilitan la tarea de alimentación a la mamá y garantizan
la seguridad del bebé, ya que cuentan con cinturón
de seguridad para sostenerlo si es que el bebé se mueve mucho.
Las sillas de comer son totalmente plegables, para poder guardarlas
en cualquier pequeño espacio mientras no se las usa. Sus medidas estándar
promedio son: de un metro a metro y veinte de alto, de setenta centímetro
a ochenta de ancho y con unos sesenta centímetros de profundidad.
También poseen una amplia bandeja en su parte frontal, a modo de mesita
para el bebé, donde se puede apoyar su vasito, su plato y a
la vez, el bebé apoye sus manitos. Junto a la bandeja,
pero en la parte inferior, poseen apoya pies para el bebé.
Son totalmente lavables para garantizar la higiene al momento de la alimentación.
Las sillas de comer pueden ser utilizadas hasta los dos años o tres
de edad del niño, o tal vez un poco más, lo que permitirá
a la criatura poder aprender a comer solito en su silla y ya, sin ayuda de su
mamá.